lunes, 19 de marzo de 2012

¡A la una, a las dos, a las tres... y a las cuatro!


"Y dijo el viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala….Él entonces respondiendo, le dijo: Señor déjala todavía esta año…". Lucas 13:7,8


Se preguntarán si el título está errado porque todos recordamos, desde nuestra más temprana infancia, no importando cuál fuese el caso, que nos contaban a la una, a las dos y a las tres.  Podía ser un juego para averiguar quién era la mejor corredora, o algo tan serio como la voz imperiosa de mamá urgiéndonos a obedecerle.  Todas sabíamos que el tres era definitivo.
Ahora, es maravilloso darse cuenta cuán diferente es Cristo del ser humano. Él cuenta diferente. La parábola de la higuera estéril nos enseña que su misericordia va más allá de los estándares humanos. Revisemos Lucas 13:7-10: Un hombre tiene plantada una higuera en su viña, por tres años ha buscado fruto sin encontrar (¿se dieron cuenta? ¡uno, dos y tres!);  entonces llega la sentencia: ¡córtala!; pero aparece el viñador, lleno de misericordia pide un tiempo más (o sea, hasta cuatro), un año más trabajándola, abonándola, un chance más para evitar su destrucción y darle la oportunidad de fructificar. 
La parábola finalmente no dice si la higuera llegó a dar fruto. Su instrucción,  más que enfatizar la capacidad de ésta, destaca la nobleza del Señor de la viña al desistir de cortarla, y la longanimidad del viñador al ofrecer trabajar más tiempo en esa planta.
¿Has pensado que en tu vida ya te contaron una, dos y tres? ¿Imaginas que tus oportunidades se agotaron y no hay más esperanza? Te tengo buenas noticias, Cristo Jesús, el viñador celestial, siempre pide al Padre una nueva oportunidad para esas higueras aparentemente sin esperanza. Él desea trabajar de nuevo contigo, regarte con su gracia, te abonará con su Palabra, cavará a tu alrededor con su gran amor. Aún puedes ser esa preciosa planta que Dios anhela ver en ti.  Siempre he meditado que el hecho de decir hasta cuatro no significa precisamente eso, cuatro; sino que Dios continuamente va más allá de lo que el ser humano piensa. Él hoy te está ofreciendo exactamente eso. Tienes un nuevo día, deja que Jesús trabaje hoy en tu vida, aprovecha que, ¡Él te está contando hasta cuatro! 

2 comentarios:

  1. Carolina, muchas felicidades. Anticipo que "Pluma y Plumero" hará más amena la vida de tus lectores. Como una sombra para guarnecerse del desprecio candente que merodea inclemente, muchos escogerán estas letras sombreadas con la brisa sencilla del amor de Dios. Mis mejores deseos, para tus lectores y para la emergente escritora.

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    1. Muchas gracias Pastor, viniendo de usted, estas palabras son doblemente significativas.

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