Con Pluma y Plumero
No sé muy bien cómo fue, pero me considero una total ama de casa. Me encanta serlo. Lo disfruto. Me gusta cuidar yo misma de mi hogar, mi esposo, mis hijos. Hacer las compras de casa, ordenar, cocinar, lavar, y hasta planchar - tarea considerada ingrata y nada apreciable por lo que he escuchado de muchas - me siento bien con todo eso, y si tan solo a ello me dedicara, estaría muy, pero muy feliz. Pero les decía que no sabía muy bien cómo fue, porque de niña no era la más "hacendosa" que digamos. Antes bien dedicaba más tiempo a estudiar para tener buenas notas (me encantaba tener buenas notas) y pasaba buen tiempo leyendo o en las actividades de mi iglesia. Pero en asuntos domésticos, muy poco. Ahora que lo pienso mejor, creo que la razón fue que me casé. ¡Eureka! Sí, suena algo chistoso, el hecho es que después de tan memorable ocasión me sentí totalmente comprometida a mi hogar y esto fue aún mayor cuando llegaron mis hijos. Muchos años después, puedo decir que todavía no me he aburrido, me siento muy bien, sigo disfrutándolo, tanto así que estuve trabajando tiempo completo durante unos años y, ¡cuánto disfrutaba esos días que no tenía que ir a la oficina y podía quedarme en casa haciendo mis oficios!!! Pero bien, para plumero ya está bueno. ¿Y la pluma? Bueno ese es mi pasatiempo, mi "hobby", es un gusto que cargo desde pequeña, cuando a manera de diario llenaba y llenaba cuadernos, solo para botarlos o romperlos después. El asunto es que me siento bien escribiendo, me da ese placentero sentimiento de interna satisfacción. Nunca he tratado de hacerlo de manera profesional - aunque para dicha mía uno que otro de mis artículos han llegado a ser publicados en revistas de mi iglesia - solamente es por el gusto de escribir. Y ahora se añade el gozo de compartir. Para ello, Internet es el medio perfecto. Con todo lo que va y viene a través de la web, pues no creo que sea saturar el crear un blog más y poder compartir pensamientos, mensajes devocionales, experiencias de vida, motivos de oración y todo aquello que sea para "la buena edificación" de quienes puedan leerlo. Y si tu paso por acá resulta en una bendición para tu vida, el propósito ha sido logrado y mi gozo ha sido cumplido. ¡Que Dios sea contigo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario